Este jueves se llevó adelante audiencia de revisión del homicidio de Bernardino “nino” Villaroel y fue encabezada por la jueza penal Raquel Tassello. Durante la misma, el fiscal general Facundo Oribones solicitó que continúe la medida de coerción al considerar que se fortalecieron los indicios de autoría contra el imputado.
Según expuso el representante del Ministerio Público Fiscal, la investigación avanzó con nuevas pruebas de cargo y continúa vigente el peligro procesal de fuga. Por ese motivo, requirió mantener la prisión preventiva de Cerecero por el plazo de tres meses.
La defensa pública, ejercida por Gustavo Oyarzun, no presentó oposición al pedido fiscal.
Al momento de resolver, la magistrada sostuvo que “la investigación sigue incorporando indicios de autoría” y remarcó que existen elementos suficientes para presumir la participación del imputado en el hecho, por lo que dispuso mantener la prisión preventiva.
El caso:
De acuerdo con la investigación, el crimen ocurrió el 2 de marzo alrededor de las 17:40, cuando Cerecero se encontraba en la vivienda de la víctima, a quien conocía previamente. En ese contexto se habría producido una discusión durante la cual el imputado le provocó múltiples heridas y golpes con un elemento contuso, causándole fracturas y lesiones de gravedad.
La autopsia determinó que Villarroel falleció como consecuencia de un “politraumatismo de cráneo”. La fiscalía además sostiene que, tras el ataque, el acusado inició dos focos ígneos utilizando acelerantes con el objetivo de eliminar evidencias.
El hecho fue calificado provisoriamente como “homicidio agravado por ensañamiento”, en calidad de autor para Nicolás Raúl Cerecero.