En diálogo con Del Mar Digital, Laura Cárcamo, jefa administrativa del servicio de sepelios de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada, junto a Juan y René Rivera, históricos trabajadores del sector, compartieron cómo es el trabajo cotidiano de acompañar a las familias en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Laura Cárcamo explicó que el servicio funciona las 24 horas y destacó la importancia de que las familias se adhieran previamente al sistema para contar con cobertura completa. “Cuando ocurre un fallecimiento se atiende en cualquier horario. Hay un plantel de 45 personas trabajando entre administrativos, operativos, crematorio y maestranza”, detalló.
Actualmente, el servicio registra cerca de 100 prestaciones mensuales y un dato refleja el cambio cultural de los últimos años: el 60% de las familias opta por la cremación. “Después de la pandemia cambió mucho la forma de despedir a los seres queridos. Los velatorios son más cortos, de pocas horas, y la cremación creció muchísimo”, explicó.
Además, resaltó que el servicio incorporó nuevas herramientas para acompañar a las familias y al personal, como atención psicológica, mejoras en las salas velatorias y servicios de cafetería. “Hay gente que en ese momento de dolor ni siquiera logra procesar la información que le damos. Por eso tratamos de contenerlos de la mejor manera posible”, sostuvo.
Por su parte, Juan Rivera recordó que ingresó al servicio en noviembre de 1983, apenas un mes después de su inauguración. “Entré pensando que iba a ser algo momentáneo hasta conseguir otro trabajo, pero terminé haciendo toda mi vida acá”, relató.

Su hermano René se sumó un año después y ambos se convirtieron en parte fundamental del crecimiento del servicio en la ciudad. “Empezamos siendo cuatro personas y hoy somos más de 45. Vimos crecer todo esto desde el principio”, contó.
Los hermanos aseguraron que el trabajo los marcó profundamente y que aprendieron a convivir diariamente con el dolor ajeno. “Vivimos la muerte. Todo pasa por acá. Vemos vecinos, familiares, amigos. Hay servicios que te quedan marcados para siempre”, expresaron.
A pesar de las décadas de trabajo, ambos aseguran que no cambiarían su profesión. “La cooperativa es nuestra familia. Tenemos puesta la camiseta del servicio de sepelios”, concluyeron.