Luego del operativo realizado por la Policía Federal Argentina en el barrio Máximo Abásolo, donde se secuestró más de un kilo de marihuana, cocaína fraccionada y dinero en efectivo, el fiscal federal Mariano Sánchez analizó el funcionamiento del sistema penal acusatorio en la jurisdicción.
En diálogo con la prensa tras la audiencia de formalización de la investigación —en la que se dispuso la prisión domiciliaria para el imputado de 39 años—, Sánchez hizo un balance sobre la implementación del modelo que rige en la Justicia Federal local desde diciembre de 2024.
“El sistema es nuevo en la Justicia Federal, pero es un gran avance. Más allá de la escasez de recursos, tanto para nosotros desde la Fiscalía como para las Fuerzas, el sistema es mucho más rápido, tenemos soluciones más concretas y herramientas que nos permiten con cierta flexibilidad dar una respuesta más rápida”, afirmó el fiscal.
Falencias históricas y celeridad en las condenas
Sánchez reconoció la necesidad de contar con mayor equipamiento para optimizar las tareas de investigación que se llevan adelante junto a la Policía Federal, la Policía del Chubut, Prefectura, Gendarmería y la PSA. “Sin duda hacen falta recursos humanos, tecnológicos y edilicios. Desde que estoy en la Justicia y en el Ministerio Público esas falencias existieron, pero ahora tenemos un sistema que, aunque nos redobla el trabajo, muestra respuestas en más breve tiempo”, sostuvo.
Respecto a la causa por comercialización de estupefacientes en la calle Timote Ortego, el fiscal indicó que la escala penal prevé de 4 a 15 años de prisión y confió en arribar pronto a una resolución definitiva: “La Policía reunió muchos elementos incriminatorios que van a confirmar nuestra hipótesis, por lo que en pocos meses ya va a estar la sentencia redactada y cumpliéndose”.