Luego de culminar su participación en la Copa del Mundo 2026, donde el seleccionado albiceleste alcanzó el subcampeonato tras caer de manera ajustada por 1 a 0 ante España en el tiempo suplementario, Lionel Messi ya se encuentra en suelo argentino. El capitán desembarcó este martes por la mañana en un avión privado en el Aeropuerto Internacional “Islas Malvinas” de la ciudad de Rosario, acompañado por su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro.
El aterrizaje de la aeronave privada se registró minutos antes de las 6:30. Inmediatamente después de concretar los trámites migratorios correspondientes, la familia fue escoltada por un nutrido operativo de seguridad y abordó una camioneta particular que los trasladó sin escalas hacia su residencia permanente ubicada en un exclusivo barrio privado de la localidad de Funes, en el Gran Rosario.
A diferencia del grueso de la delegación oficial conducida por Lionel Scaloni —que tocó suelo patrio el lunes en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y fue vitoreada por una multitud que colmó los accesos para brindar un fervoroso reconocimiento por las alegrías deportivas de los últimos años—, Messi optó por volar de forma independiente. Rodrigo De Paul fue el otro futbolista del plantel radicado en los Estados Unidos que tomó la misma determinación logística de no abordar el charter colectivo del cuerpo técnico.
El estadío del astro en territorio santafesino se extenderá por solo unos días con el fin de reencontrarse con sus seres queridos más cercanos y descansar de la exigencia física del torneo ecuménico. Posteriormente, la familia retornará a Norteamérica para que el delantero se reincorpore a los entrenamientos del Inter Miami y retome la competencia oficial en la Major League Soccer.