La empresa matriz de Facebook e Instagram fue acorralada por una coalición de 29 estados que la acusaban de diseñar deliberadamente sus plataformas para generar adicción en niños y adolescentes, manipular al público sobre los riesgos de salud mental y recopilar de forma ilícita datos de menores de 13 años.
La resolución judicial se hizo pública en un escrito oficial tras la declaración clave del director de Instagram, Adam Mosseri, e interrumpió de forma intempestiva el avance del juicio federal en California, donde se especulaba con la inminente citación a declarar del propio Mark Zuckerberg. Pese a rubricar el multimillonario desembolso para frenar un litigio prolongado, la compañía negó categóricamente las acusaciones y rechazó cualquier tipo de responsabilidad penal o civil sobre los daños imputados.
Más allá del impacto económico —que solo en el estado de Virginia representará un resarcimiento de 353 millones de dólares—, la firma fundada por Zuckerberg se comprometió a implementar severas restricciones operativas para sus usuarios de entre 13 y 17 años. Entre las cláusulas pactadas se destaca el bloqueo automático de notificaciones y del acceso general durante el horario nocturno, la imposición de un límite por defecto de dos horas de uso diario acumulado y la activación de un “modo escolar” que silenciará las alertas en horario de clases.
El paquete de medidas cautelares incluirá además un estricto protocolo de verificación de edad para dar de baja los perfiles de niños menores de 13 años y la emisión de avisos obligatorios tras 15, 60 y 90 minutos de navegación continua para forzar pausas. Tras la difusión de la propuesta —que aún aguarda la homologación de la magistratura interviniente—, la reacción del mercado no se hizo esperar y las acciones de Meta experimentaron un alza superior al 3% en la Bolsa de Wall Street.
Desde el arco político norteamericano celebraron el entendimiento al considerar que se pondrá fin a prácticas corporativas nocivas para la juventud, en tanto que desde la multinacional emitieron una solicitada donde afirmaron buscar un “nuevo estándar para la industria” e instaron a sus plataformas competidoras a replicar idénticos parámetros de seguridad.