A través de un video difundido por su sobrino y jefe de seguridad, Bryan Seaver, la familia dio a conocer las directivas que la propia artista dejó preparadas para su despedida final. Parton será sepultada en una ceremonia íntima en el mausoleo del Woodlawn Memorial Park and Mausoleum, junto a quien fuera su esposo durante sesenta años, Carl Dean. Según revelaron sus allegados, la creadora de “Jolene” eligió descansar sobre un lecho de algodón, dejando de lado los característicos diamantes de imitación que la acompañaron durante sus prolíficas décadas sobre los escenarios.
En relación a sus honores fúnebres, la multifacética artista dejó asentado su deseo de que se interpretara la pieza country-gospel “If we never meet again” durante el servicio religioso. Se trata de un tema con un profundo significado afectivo para la cantautora, ya que era la composición predilecta de su padre y la misma que resonó durante el sepelio del patriarca familiar años atrás.
Respecto de sus seguidores en todo el globo, el entorno íntimo de la artista solicitó que los tributos se canalicen mediante mensajes de condolencias en su sitio web oficial. Asimismo, requirieron que en lugar de enviar arreglos florales al recinto fúnebre, los admiradores realicen donaciones a la fundación Imagination Library, el proyecto filantrópico creado por Parton en 1995 que se encarga de distribuir libros de forma gratuita a niños de distintas partes del mundo.
La partida de la estrella de Tennessee marca el fin de una era para la industria del entretenimiento, dejando tras de sí un imponente catálogo de más de 100 millones de discos vendidos e innumerables reconocimientos que incluyen 11 premios Grammy y un galardón humanitario de la Academia de Hollywood. Mientras la comunidad artística global llora su partida, resta definir en el ámbito de la justicia estadounidense la administración de su patrimonio económico, el cual se encuentra valuado en más de 450 millones de dólares.