(Foto: Presidencia).
Luego de su presentación ante la Asamblea General de la ONU, el presidente Javier Milei participó de un encuentro en la sede central del Banco Citi, ubicada en el barrio neoyorquino de Tribeca, organizado por la Fundación Federalismo y Libertad junto al Instituto Republicano Internacional. Ante un auditorio de 300 invitados, el jefe de Estado respaldó los resultados de su programa macroeconómico y lanzó duras críticas contra la dirigencia opositora, con foco en el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Durante su exposición, Milei repasó variables fiscales y monetarias de su gestión, asegurando que el proceso de desinflación significó devolver recursos por 100.000 millones de dólares a la ciudadanía. En esa línea, sostuvo que, tras aplicar un recorte del gasto público en torno al 30%, la economía registró un rebote del 6,7% y afirmó que su administración logró sacar a 14 millones de personas de la pobreza.
El mandatario también hizo hincapié en la evolución del Riesgo País, remarcando que el índice pasó de los 3.000 puntos básicos a situarse en la zona de los 500, a la par de una reducción en el ratio de deuda consolidada sobre el Producto Bruto Interno. En ese pasaje, cargó en duros términos contra las actividades paralelas de la oposición en Estados Unidos: “El Riesgo País sube si aparecen pelotudos hablando por Nueva York”, sentenció en referencia a la agenda que Kicillof mantenía de forma coincidente en Manhattan.
En el plano de la seguridad, el mandatario defendió la política de orden público al aseverar que su administración erradicó los cortes de calle y alcanzó los índices de criminalidad más bajos de los últimos registros históricos, cuestionando las posturas abolicionistas del progresismo.
Hacia el final de su intervención, Milei reiteró que se promoverán sanciones penales y económicas contra las firmas que exploten hidrocarburos de forma clandestina en la plataforma continental de Malvinas por la vía pacífica, y dedicó un apartado tecnológico para defender el desarrollo de la inteligencia artificial frente a narrativas regulatorias de control estatal.