El escenario más complejo se presenta sobre la Ruta Nacional N° 26, en el estratégico tramo que une a la ciudad costera de Comodoro Rivadavia con la localidad de Sarmiento. Según el último informe oficial de las autoridades de tránsito, la calzada pavimentada se encuentra totalmente húmeda y con acumulación de nieve en diversos sectores debido a que continúa nevando de forma intermitente. El estado de las banquinas es calificado como sumamente inestable por la presencia de barro y depósitos níveos, sumado al riesgo latente por la constante aparición de animales sueltos sobre la traza y la acción de fuertes ráfagas de viento.
Idéntico panorama de riesgo se replica en el tramo subsiguiente de la misma Ruta 26, desde el empalme con la Ruta Nacional N° 40 hacia Sarmiento, donde la calzada pavimentada también exhibe sectores cubiertos de nieve y condiciones meteorológicas idénticas. En ambas secciones operan camiones y maquinarias pesadas de los distritos viales que se encuentran abocados a tareas de despeje mecánico de la superficie y a la distribución de sal granular para evitar la formación de peligrosas capas de hielo sobre el asfalto.
Hacia el oeste y el sudoeste, las complicaciones viales se acentúan sobre la Ruta Nacional N° 40. En el trayecto que conecta el empalme de la Ruta 26 con el acceso a Río Mayo, así como en la continuidad de la traza desde Río Mayo hasta el Límite con la provincia de Santa Cruz, la calzada pavimentada se encuentra clasificada como “resbaladiza” por la densa capa de nieve acumulada bajo una nevada sostenida. En este corredor, las banquinas están cubiertas de nieve y la conducción se torna sumamente peligrosa debido a la combinación de viento blanco y una persistente neblina que anula la perspectiva visual de los choferes.
Finalmente, el reporte vial incluyó advertencias rigurosas para quienes deban circular hacia los pasos fronterizos cordilleranos. En la Ruta Nacional N° 260, en el tramo consolidado de ripio que se extiende desde el empalme con la Ruta 40 hasta el Límite Internacional con la República de Chile, la calzada presenta sectores alternados con barro pesado y acumulación de nieve. Si bien las banquinas en este sector cordillerano se mantienen húmedas y los equipos viales trabajan a contrarreloj en el despeje y mantenimiento de la calzada, se recomendó evitar los viajes nocturnos y portar de manera obligatoria cadenas de seguridad.