La respuesta de la legisladora llegó luego de que el propio Macri sugiriera públicamente que su exministra de Seguridad “parece que está lanzada” a la carrera por el Ejecutivo de cara a los próximos comicios nacionales. “No estoy lanzada, estoy acompañando un proyecto y lo voy a acompañar hasta el final, porque este proyecto va a cambiar la Argentina”, replicó Bullrich en declaraciones televisivas.
Orden en el Senado y pliegos judiciales
En esa misma línea, Bullrich buscó restarle trascendencia a los ruidos internos que se generaron en la Cámara de Senadores tras la polémica votación del pliego de la jueza María Verónica Michelli para el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de La Plata, una postulación que el propio Poder Ejecutivo había intentado retirar a último momento.
“Votamos 74 jueces, está todo bien. Vamos a votar leyes importantes, tenemos que conseguir acuerdos y eso lleva un tiempo de maduración”, matizó la conductora del bloque de La Libertad Avanza. De este modo, la senadora minimizó las diferencias surgidas en la sesión y remarcó que el trabajo articulado dentro de la bancada oficialista se mantiene firme para las reformas que el Gobierno enviará próximamente al Congreso.
Las críticas de Macri al rumbo económico
Por su parte, Mauricio Macri aprovechó su exposición en la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), realizada en La Rural, para volver a marcar matices de fondo con el programa económico de la Casa Rosada, apuntando especialmente a la falta de partidas destinadas al desarrollo de infraestructura.
“El gobierno ha logrado algo muy importante en muy poco tiempo que es tener equilibrio fiscal, pero es de mala calidad porque no se puede invertir”, sentenció el expresidente ante los empresarios del sector. Para Macri, el paso subsiguiente del plan de gobierno requiere reformas estructurales de fondo: “Necesitamos crecer y por eso necesitamos infraestructura. Lejos de querer tener una economía dirigida, tiene que haber una planificación desde el Estado. Falta un espacio de debate”, consideró.
Hacia el final de su intervención, el titular del PRO defendió la transparencia de los proyectos viales y civiles ejecutados durante su mandato entre 2015 y 2019, afirmando que “la obra pública no es sinónimo de corrupción”. Asimismo, dejó un mensaje con lectura elíptica sobre la construcción política del oficialismo al señalar que para garantizar el arribo de inversiones genuinas y sustentables se requiere previsibilidad legal y un entramado institucional sólido: “Un caudillo no alcanza, está hoy y mañana no”, concluyó.