La decisión del Gobierno nacional de disolver Vialidad Nacional generó fuertes repercusiones en todo el país y particularmente en Chubut, donde el organismo cuenta con cerca de 169 trabajadores. “La situación es gravísima. Nos afecta a todos, no solo a los trabajadores, sino también a los usuarios de las rutas”, aseguró Soledad García, secretaria del gremio de Trabajadores Viales de Chubut, en declaraciones al programa La Tribuna por Radio del Mar.
García señaló que si bien el gremio ya había recibido “rumores y amenazas desde hace un año y medio”, no esperaban una medida de esta magnitud. “No pensamos que un organismo con esta infraestructura fuera a disolverse”, expresó.
Tras el anuncio oficial, la principal preocupación pasa por el futuro de los trabajadores. “No tenemos nada certero. Estamos esperando qué más va a decir el decreto, porque habla de la disolución de Vialidad Nacional pero no menciona a los trabajadores”, indicó la dirigente sindical.
Según detalló, en Chubut hay aproximadamente 169 empleados afectados, mientras que a nivel país la cifra asciende a 5.200. “Estamos hablando de un recorte enorme”, remarcó. Además, cuestionó las posibilidades de que se absorba al personal en otras áreas: “¿Con qué otro organismo nos pueden fusionar? Además, están echando a gente de todos los entes nacionales”.
Este martes se realizará una asamblea en el distrito de Trelew, donde “se van a tomar las medidas que sean necesarias”.
Desde el Gobierno nacional se argumentó que la medida apunta a combatir la supuesta ineficiencia del organismo. Frente a esto, García respondió: “Nosotros sí somos eficientes. Lo que pasa es que somos pocos: imaginate 169 personas para el mantenimiento de 2.200 kilómetros en toda la provincia”.
La sindicalista advirtió que desde hace un año y medio el sector sufre un proceso de desfinanciamiento. Para una buena gestión se necesitan al menos “225 personas”, señaló. “Hay gente que hace dos tareas. Por ejemplo, el personal de señalamiento no solo coloca carteles, también hace bacheo”, graficó.
Además, mencionó que el robo de cartelería vial “sucede cotidianamente” y representa otro problema que se enfrenta con recursos limitados.
Consultada por las zonas más críticas, García mencionó la Ruta 40 como una de las más afectadas: “Necesita una obra pública, lo cual no está sucediendo y el presidente dijo que no va a suceder”. En abril, explicó, se realizó un bacheo y mantenimiento “lo mejor que se podía con lo que tenemos”.
Sobre el panorama actual, fue tajante: “Es muy complicado. A partir del cambio de horario que tuvimos, mucha gente no puede tener dos trabajos, porque lamentablemente hay trabajadores que tuvieron que salir a buscar otro ingreso”.
Hasta el momento, según afirmó García, “oficial no tenemos nada”. El gremio se mantiene en alerta y a la espera de novedades concretas por parte del Ejecutivo nacional.