El Gobierno nacional ratificó que el exvocero presidencial, Manuel Adorni, continuará bajo un esquema de custodia oficial activa, a pesar de haber dejado de formar parte del Poder Ejecutivo. La confirmación fue brindada por su sucesor en el cargo, Adrián Ravier, quien argumentó que la decisión responde estrictamente a “motivos de seguridad” y aclaró que, por el momento, la Casa Rosada no contempla introducir modificaciones en dicha estructura de protección.
La declaración del portavoz se produjo durante su segunda rueda de prensa matutina ante los periodistas acreditados en Balcarce 50. Al ser consultado sobre el estatus de la seguridad personal de su antecesor, Ravier se limitó a responder de forma escueta que “por motivos de seguridad, por ahora se mantiene”. Fuentes del Ejecutivo recordaron que en su carta de renuncia, Adorni había manifestado la recepción de diversas amenazas, un factor que la administración central consideró suficiente para justificar la extensión de la cobertura oficial.
Por otra parte, Ravier descartó de manera tajante que la Jefatura de Gabinete o la estructura del Ejecutivo hayan iniciado un proceso de auditoría o investigación interna complementaria. La consulta periodística apuntaba a las presuntas compras irregulares que empleados del área habrían efectuado a nombre de Adorni, una maniobra que actualmente se encuentra bajo la lupa en los tribunales de Comodoro Py.
“El tema está en la Justicia. Estas personas tienen que declarar ante la Justicia. No tenemos un mecanismo aparte del que lleva adelante la Justicia, que interrogará y evaluará todo”, sentenció el funcionario. La causa penal por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al exvocero se encuentra radicada en el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo, con la intervención del fiscal Gerardo Pollicita, órbita en la que el Gobierno delegó formalmente cualquier tipo de avance o resolución sobre el expediente.