Rebeca Fideleff tiene 54 años, es vecina de Epuyén y desde hace casi cinco años enfrenta un cáncer de colon metastásico. Actualmente se prepara para comenzar un nuevo tratamiento de quimioterapia, pero su experiencia con la enfermedad y el acompañamiento a otros pacientes la llevó a iniciar una campaña para reclamar la legalización de la eutanasia en Argentina.
“Hoy no estoy pidiendo la eutanasia para mí”, aclaró Fideleff en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar. Explicó que, en este momento, continúa luchando contra la enfermedad y que desea seguir viviendo, pero sostuvo que su diagnóstico la hizo pensar en lo que puede ocurrir cuando los tratamientos dejan de ser efectivos y el dolor se vuelve parte de la etapa final.
“No prolonguen el sufrimiento de una persona”, expresó al explicar el sentido de su reclamo. Según contó, durante estos años conoció a numerosos pacientes que atravesaron enfermedades terminales y que le manifestaron que, si existiera este derecho, hubieran querido tener la posibilidad de decidir cómo y cuándo partir para evitar una agonía prolongada.
La campaña comenzó en julio y Fideleff creó la página “Por la Eutanasia Legal en la Argentina”, desde donde busca instalar el tema en la agenda pública. En poco más de un mes, la petición reunió más de 25.000 firmas y recibió adhesiones y mensajes de personas de distintos puntos del país.
Una experiencia familiar que marcó su pedido
Fideleff también vinculó su iniciativa con una experiencia personal. Su ex marido falleció a causa de un cáncer de hígado en etapa terminal y, según relató, no tuvo la posibilidad de acceder a un tratamiento que pudiera modificar el curso de la enfermedad.
“Mis hijos vieron cómo su padre se fue agonizando. Yo no quiero que me pase lo mismo y que mis hijos me vean en una agonía que no sabemos cuánto puede durar”, sostuvo.
La paciente explicó que quienes atraviesan enfermedades metastásicas conocen la posibilidad de que, en algún momento, los tratamientos disponibles se terminen. Cuando ya no existen alternativas terapéuticas, pueden aparecer nuevas complicaciones y dolores asociados al avance de los tumores.
“Si uno deja los tratamientos, la enfermedad avanza y crece el dolor”, señaló.
Fideleff reconoció que siente que se está adelantando a una situación que todavía no sabe cuándo llegará, pero considera necesario hablar del tema antes de que los pacientes se encuentren en una situación irreversible.
“Es un derecho para quien lo quiera”
La propuesta que impulsa busca que una eventual legislación contemple requisitos, controles y procedimientos específicos para aquellas personas que, frente a una enfermedad terminal y bajo determinadas condiciones, decidan acceder a una muerte médicamente asistida.
“Esto es para el que la quiera tomar, para quien firme un consentimiento para partir de este mundo desde el dolor”, planteó.
Además, remarcó que su postura no está vinculada con abandonar la vida ni con dejar de luchar contra el cáncer. “Soy una persona de fe. Creo que Dios no nos quiere ver sufrir. Es para partir en paz”, expresó.
Para Fideleff, el objetivo es que el debate deje de ser un tema tabú y llegue al ámbito legislativo. Considera que el Congreso de la Nación debería discutir una normativa que establezca con claridad quiénes podrían acceder a este derecho y bajo qué condiciones.
“Hay muchos pacientes terminales que están necesitando este derecho y quizás me tocó ser la voz para luchar por la eutanasia legal”, afirmó.
Mientras continúa con su tratamiento y enfrenta su propia enfermedad, Fideleff decidió transformar su experiencia en una campaña pública. “El cáncer en sus últimas etapas duele, vemos familiares partir y hay que hablarlo con seriedad. Eso es lo que yo quise”, concluyó.