Con sus tortas fritas y calzones rotos, Yenny busca generar ingresos para sus cuatro hijos. La venta es parte de una rutina que sostiene con esfuerzo y que se convirtió en una alternativa para afrontar el día a día.
“Hace dos años voy a las ferias y en la semana me instalo acá en Huergo y Adela Small toda la mañana, hasta que se termina la mercadería”, contó al describir cómo organiza sus jornadas de trabajo.
La mujer realiza esta actividad junto a sus hijos y, pese a las dificultades, continúa apostando a la venta de sus elaboraciones para llevar el sustento a su hogar.
“Tengo cuatro hijos, no queda otra, hay que seguir en la lucha”, expresó en diálogo con el móvil de Nuestras Mañanas por Radio del Mar.
Su historia refleja el esfuerzo de quienes recurren a la venta de productos caseros y al trabajo diario para sostener a sus familias, buscando salir adelante con cada jornada.