En medio de la intensa ola de calor que afecta a varios países de Europa, una turista colombiana protagonizó un insólito episodio en Roma al ingresar a la Fontana di Trevi para refrescarse, incumpliendo las normas que prohíben el acceso al agua del emblemático monumento.
La mujer se metió a nadar ante la mirada de decenas de visitantes que recorrían el lugar, mientras su esposo registraba la escena con su teléfono celular.
Al ser advertida por un guardia de seguridad, la turista intentó disculparse por lo ocurrido. Sin embargo, el agente fue contundente y rechazó las explicaciones. “No, no, no. No interesa”, respondió, según quedó registrado en el video.
Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales y generaron todo tipo de comentarios sobre el comportamiento de los turistas en sitios históricos y las medidas de conservación de uno de los monumentos más visitados de Italia.