Después de más de 50 días de estar internado en terapia intensiva, Pablo Grillo, el fotógrafo herido por un disparo de gas lacrimógeno durante la represión frente al Congreso el 12 de marzo, dio un importante paso en su recuperación.
Este miércoles, salió a recorrer los pasillos del Hospital Ramos Mejía, lo que marca un avance significativo en su estado de salud. A pesar de que la mejora es lenta, su familia y colegas compartieron la noticia a través de las redes sociales, expresando su alegría por el progreso.
“La alegría es total”, indicaron los allegados de Grillo, agradeciendo el apoyo de colegas, familiares y organizaciones de derechos humanos que han estado acompañándolo a lo largo de todo este proceso.
El fotógrafo, que pasó semanas en cuidados intensivos, no realizó chequeos médicos en esta salida, pero su estado parece seguir evolucionando.
En los últimos días, Pablo fue sometido a una intervención quirúrgica endoscópica que permitió aliviar la presión intracraneal provocada por la lesión en su rostro. Los médicos informaron que la operación fue exitosa, aunque Grillo continuará bajo monitoreo para evaluar su recuperación, con pruebas adicionales como punciones lumbares.
La familia de Grillo agradeció a todas las personas que enviaron energías positivas y rezos, destacando el apoyo incondicional que recibió durante su recuperación. Mientras tanto, siguen luchando por justicia frente a la violencia institucional que causó su lesión.