La reunión clave entre las cámaras empresariales del sector pesquero y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que se desarrolló este miércoles en la Secretaría de Trabajo de la Nación, terminó sin acuerdo y con la retirada de la representación sindical de la mesa de negociación.
El conflicto, que ya lleva semanas sin resolverse y mantiene paralizado el inicio de la campaña de langostino en aguas nacionales, volvió a tensarse luego de que los empresarios propusieran una modificación en el monto del dólar de referencia utilizado en la liquidación de haberes. Según trascendió, la propuesta fue reducir el valor actual —que ronda los 1.200 pesos— a unos 850 pesos.
Esa propuesta fue interpretada por el gremio como una reducción directa en el ítem producción, un punto que ya había sido rechazado por las bases y por los dirigentes en anteriores encuentros. Por ese motivo, los representantes del SOMU decidieron levantarse de la mesa, dando por cerrada la posibilidad de avanzar por esa vía.
La reunión había comenzado pasadas las 11 de la mañana, tras el cuarto intermedio dispuesto el martes. La expectativa era alta, ya que desde el viernes pasado se había retomado el diálogo entre las partes y se abría una chance para destrabar el conflicto. Sin embargo, el planteo empresarial terminó con ese canal de negociación.
Durante el encuentro, los representantes de las cámaras insistieron en que el alivio fiscal que se había considerado no resuelve los problemas de fondo, sino que apenas representa un respiro temporal en la ecuación económica del sector. En ese contexto, propusieron ajustar el dólar de referencia, lo que derivó en la reacción inmediata del sindicato.
Ahora, con las negociaciones estancadas, resta saber qué decisión tomarán los trabajadores agrupados en el SOMU, que hasta ahora mantenían una posición de espera con la esperanza de poder iniciar la temporada de captura de langostino. La incertidumbre en el sector crece y el impacto económico en la región comienza a sentirse con más fuerza.