Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), acompañados por el sindicato ATE y otros gremios, realizaron una protesta frente a la sede del organismo sobre la colectora de la avenida General Paz, en el marco de un paro que comenzó a las 8 de la mañana. La movilización buscó rechazar un decreto que convertiría al INTI en una oficina técnica dependiente del Ministerio de Economía.
Durante la protesta, la policía desplegó un operativo que bloqueó el ingreso y egreso del personal, con el objetivo de evitar cortes totales en la circulación de la autopista. Según denunciaron los trabajadores, la intervención policial derivó en enfrentamientos y la detención de cuatro personas.
“Nos reprimieron porque sí, sin ningún motivo, y detuvieron a cuatro personas. Estábamos haciendo el abrazo simbólico; cuando estábamos terminando, nos tiraron balas de goma y gases. Fue una violencia sin motivo”, relató Cecilia Tórtora, delegada del INTI y miembro del consejo directivo de ATE Capital.
La protesta contó con la presencia de alrededor de 400 trabajadores, legisladores, docentes y movimientos sociales. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, advirtió que esta medida representa “el golpe final, de un tiro de gracia a la industria y la producción del país”.
Los gremios alertan que el cambio en la estructura del INTI pondría en riesgo unos 700 puestos de trabajo. Desde el Gobierno señalaron que un 30% de los empleados cumplen funciones “prescindibles” vinculadas a tareas administrativas. La protesta también forma parte de la oposición a la posible eliminación de al menos ocho organismos productivos, según trascendidos del Ministerio de Desregulación.
El decreto que está próximo a firmar el presidente Javier Milei y su ministro Federico Sturzenegger busca quitar la autonomía del INTI, lo que preocupa a los trabajadores. “Sabemos que ven al INTI como una caja y que si nos quitan la autonomía no lo van a reinvertir en el instituto, al que de hecho están vaciando”, explicó Tórtora.
Desde que asumió el gobierno actual, el INTI sufrió una reducción considerable. La paritaria otorgó un aumento del 1%, lo que llevó a que técnicos e investigadores aceptaran retiros voluntarios. “De 3.300 trabajadores quedaron 2.300”, señaló la delegada, y agregó que varios laboratorios cerraron por falta de partidas presupuestarias.
Además, el decreto plantea reducir también otros organismos vinculados a la producción, como institutos agrícolas y el INTA, modificando su estructura y reduciendo su autonomía administrativa y financiera.