Fuentes oficiales confirmaron que el presidente Javier Milei suspendió su viaje al Reino Unido previsto para el próximo 21 de octubre, donde tenía en agenda brindar una disertación académica en la Universidad de Oxford y mantener reuniones con sectores empresariales. La cancelación de la visita —que hubiera significado el primer viaje bilateral de un mandatario argentino a suelo británico desde la gestión de Carlos Menem en 1998— se da en un contexto de creciente fricción diplomática entre Buenos Aires y Londres en torno a las Islas Malvinas.
La decisión gubernamental se produjo luego de que la administración nacional reactivara una ofensiva discursiva y administrativa sobre el Atlántico Sur. En los últimos días, el mandatario calificó de ilegítima a la administración británica instalada en el archipiélago y promovió un paquete de medidas que incluye denuncias penales a petroleras, la creación de un sistema de monitoreo en Cancillería, la inversión en la Base Naval Integrada de Ushuaia y el anuncio de una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
El principal foco de conflicto se concentra en la Cuenca Malvinas Norte, donde avanza el proyecto petrolero Sea Lion liderado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, con una previsión de inversión de 1.800 millones de dólares y una extracción proyectada en 50.000 barriles diarios para 2028. Ante esto, el Gobierno argentino reiteró la ilegalidad de las licencias otorgadas al margen de la legislación nacional.
Tras dar de baja la parada en la capital británica, la comitiva presidencial concentrará su agenda internacional en Nueva York. Acompañado por la secretaria general Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y diplomáticos nacionales, el jefe de Estado intervendrá ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde ratificará la postura argentina sobre la soberanía de las islas frente a la comunidad internacional.