Con el escenario bajo control y el respaldo de bloques aliados y gobernadores, el oficialismo avanzó con su temario y otorgó media sanción a la denominada “Ley Hojarasca” con 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones. El proyecto, diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone la derogación de 70 normativas que el Ejecutivo considera “obsoletas” o que generan costos innecesarios para el Estado.
El debate por las Zonas Frías
Tras la media aprobación de la Ley Hojarasca, la Cámara baja ingresó en el debate central para las provincias patagónicas: la reforma integral del régimen de subsidios al gas por Zona Fría. La iniciativa oficialista dice buscar achicar el universo de beneficiarios para “focalizar” la asistencia estatal exclusivamente en los sectores de mayor vulnerabilidad socioeconómica.
De acuerdo al dictamen de mayoría puesto en discusión, los descuentos en las tarifas de gas quedarán limitados únicamente a los usuarios incorporados al nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El nuevo padrón alcanzará a:
- Hogares con ingresos netos inferiores o iguales a tres Canastas Básicas Totales.
- Beneficiarios con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP.
- Titulares de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra de Malvinas.
- Hogares con al menos un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD) (previo análisis de la Secretaría de Energía).
El argumento del Gobierno en pleno debate
Mientras la discusión continúa en el recinto de la Cámara baja, desde el oficialismo argumentan que la ampliación del régimen realizada en 2021 desvirtuó el espíritu original de la ley, llegando a cubrir a casi la mitad de los usuarios residenciales del país con acceso a gas por red. Según el texto oficial que se está defendiendo, el esquema actual terminó incluyendo a sectores de alto poder adquisitivo que no requieren la asistencia.
La propuesta que se está debatiendo busca acotar el alcance territorial estrictamente a las regiones históricas que dependen del gas para la calefacción extrema. De aprobarse la media sanción, se mantendría la cobertura geográfica en la Patagonia, Malargüe y la Puna, pero los usuarios ya no recibirían el beneficio de forma generalizada, sino bajo los nuevos y estrictos criterios de ingresos económicos que impone el proyecto.