Dos de los cuatro detenidos que tiene el expediente debieron ser trasladados de urgencia desde el complejo penitenciario de Bouwer hacia la cárcel de Cruz del Eje debido a extremas “razones de seguridad”.
Las fuentes judiciales y del Servicio Penitenciario ligadas al caso fueron tajantes en diálogo con la agencia Noticias Argentinas al explicar los motivos detrás de la reubicación de Claudio Barrelier (presunto femicida) y Osvaldo Fassetta (acusado de encubrimiento agravado): “Acá se los iban a comer crudos”, reconocieron los voceros, graficando el nivel de hostilidad y peligro que corrían dentro de Bouwer por la naturaleza del crimen. Actualmente, ambos internos se encuentran alojados en celdas de aislamiento absoluto, no tienen contacto entre sí y permanecen bajo constante monitoreo de cámaras.
Cabe recordar que el fiscal Raúl Garzón ya dictó la prisión preventiva para ambos implicados, al igual que para Soledad Andreani, exadministradora del bar Wachitas —un local bajo sospecha de funcionar como un espacio de explotación sexual— y dueña del Ford Ka negro utilizado presuntamente por Barrelier para trasladar y descartar el cuerpo de la menor. La cuarta detenida en la causa es Marianela Palmero, pareja de Barrelier, imputada por encubrimiento doblemente calificado, quien en las últimas horas se abstuvo de prestar declaración indagatoria.
El horrendo crimen de Agostina Vega se descubrió el pasado 30 de mayo, cuando sus restos fueron hallados en un descampado en las afueras de la capital cordobesa. En paralelo con el traslado de los detenidos, este viernes por la tarde la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) llevó adelante una serie de allanamientos en el bar Wachitas con el propósito de recolectar nuevos elementos de prueba y trazas de estupefacientes que ayuden a esclarecer las horas previas al femicidio.