La investigación comenzó a fines de marzo, cuando las jóvenes (de entre 18 y 23 años), descubrieron que circulaban fotos suyas con desnudez explícita en sitios pornográficos. Las imágenes habían sido elaboradas a partir de fotografías reales que las víctimas habían publicado en sus perfiles personales de redes sociales.
El rastro digital
La fiscalía, a cargo de Verónica Simesen de Bielke, junto a la División de Ciberdelitos, logró seguir las “huellas informáticas” del autor. En el operativo, se descubrieron al menos 43 imágenes que involucraban a once estudiantes y a la propia decana de la Facultad de Humanidades, quien acompañó la denuncia colectiva.
Durante el allanamiento en la vivienda del sospechoso, se secuestraron dispositivos electrónicos y evidencia digital que confirmarían la autoría de los montajes.
La aplicación de la Ley Olimpia
El joven fue imputado bajo la Ley Olimpia (27.736), sancionada para proteger a las personas contra la violencia digital. Esta normativa incorpora la difusión de material íntimo sin consentimiento (aunque sea generado por IA) como una forma de violencia de género, permitiendo a la justicia actuar frente a delitos que antes quedaban en un “gris” legal.