Otra vez, la represión. Este miércoles, mientras cientos de jubilados reclamaban frente al Congreso Nacional por mejores haberes y una nueva fórmula previsional, la Policía Federal lanzó gases lacrimógenos y avanzó con violencia contra los manifestantes.
La represión dejó un saldo de más de 70 personas heridas, dos de ellas debieron ser hospitalizadas por la gravedad de su estado. Además, los rescatistas informaron que salvaron a una niña de 13 años que estuvo a punto de ser alcanzada por los uniformados.
Durante el avance policial, el diputado Alejandro Vilca fue afectado por los gases y debió recibir atención médica en la enfermería del Congreso. También fue detenido un manifestante y decenas tuvieron que ser asistidos por personal voluntario.
El operativo se desató mientras se realizaba un “semaforazo”, una acción pacífica que consistía en visibilizar el reclamo en la senda peatonal durante los semáforos, sin provocación. Los efectivos arremetieron con gas pimienta y empujones, aplicando nuevamente el protocolo de seguridad de Patricia Bullrich.
“No le tenemos miedo a la policía de Bullrich, miedo le tenemos a morirnos de hambre”, dijo una jubilada ante los medios. Otro manifestante, entre lágrimas, anunció que el próximo 1° de mayo marcharán a Plaza de Mayo, asegurando que no los van a callar ni cansar.
A pesar de la violencia, los jubilados confirmaron que seguirán marchando cada miércoles, reclamando por lo que consideran un derecho básico: una jubilación digna para vivir.
Fuente: Tiempo Argentino