El secretario de Salud del Chubut, Sergio Wisky, confirmó que la Provincia continúa trabajando en una propuesta para asumir la administración de parte de las prestaciones médicas de los afiliados de PAMI, ante la crisis que atraviesa el sistema luego de la reducción de valores reconocidos a los profesionales.
En diálogo con Actualidad 2.0 por Radio Del Mar, Wisky explicó que la situación generó dificultades en el acceso a la atención, con demoras en turnos, cobro de coseguros y un deterioro en la calidad de las prestaciones para los adultos mayores.
“Estamos charlando con PAMI, la semana que viene ya tenemos una reunión más ajustada con datos”, indicó el funcionario, aunque aclaró que cualquier avance dependerá de que exista una transferencia de recursos acorde al nivel de atención que requiere la población afiliada.
El secretario de Salud señaló que el análisis inicial está centrado en “todo lo que es el gasto sanatorial y médico”, mientras que otros componentes como medicamentos de alto costo y geriátricos quedarían fuera de esta primera etapa de evaluación.
Wisky explicó que la Provincia está comparando los costos actuales del sistema con los recursos que hoy destina PAMI para las prestaciones en Chubut. “Tenemos que ver cuántos pacientes internaron, cuántos fueron a imágenes, cuántos estuvieron en quirófano, cuántos van al consultorio. Todo eso después se calcula por afiliado”, detalló.
Además, remarcó que el sistema público ya viene absorbiendo parte de la demanda generada por la crisis prestacional. Como ejemplo, mencionó que en los últimos dos meses la Provincia tuvo que afrontar traslados aéreos por unos 45 mil dólares que no fueron cubiertos por PAMI. “Tenemos la decisión política, pero necesitamos las herramientas financieras concretas para readecuar el sistema”, afirmó.
Un esquema mixto entre hospitales públicos y privados
El funcionario explicó que, si la propuesta avanza, la atención de los afiliados continuaría realizándose tanto en hospitales públicos como en prestadores privados, pero con una administración provincial de los recursos.
Según Wisky, una de las posibilidades sería combinar la estructura existente del sistema público con prestadores privados, buscando una distribución más eficiente de los fondos.
También destacó el rol del PROSATE, programa mediante el cual profesionales del sistema público atienden a afiliados de PAMI, y señaló que la Provincia buscaría generar mecanismos de negociación con los trabajadores de la salud.
“Tenemos que encontrar un camino donde los costos no los pague el más vulnerado, sino que hagamos un esfuerzo social redistributivo”, sostuvo.
“La peor atención es la que no se da”
Ante los cuestionamientos sobre la posibilidad de trasladar más prestaciones al sistema provincial, Wisky reconoció que existen aspectos a mejorar, pero advirtió sobre la gravedad de la situación actual.
“La peor atención es la que no se da. Hoy hay muchos afiliados de PAMI que no están recibiendo medicamentos porque no han tenido receta, o no acceden a una consulta”, expresó.
Finalmente, señaló que la Provincia espera una respuesta de PAMI Central durante la próxima semana para definir si la propuesta puede avanzar.
“Estamos intentando proteger a los afiliados. Hoy el problema es el adulto mayor que no tiene la plata para pagar una receta, una consulta o una operación y está esperando”, concluyó.