“El acelerador no está funcionando”, fue el tajante y preocupante mensaje que el oriundo de Pilar le transmitió por radio a sus ingenieros cuando apenas abría su primera vuelta de instalación. Minutos más tarde, el equipo francés confirmó mediante un comunicado que se encontraban investigando un “posible problema eléctrico” en la unidad de potencia del monoplaza número 43.
Pese a que el inconveniente se manifestó en el amanecer del ensayo, los mecánicos de Alpine no lograron encontrar una solución a tiempo. Media hora antes de que cayera la bandera a cuadros, la escudería oficializó que Colapinto no volvería a salir a la pista. Las cámaras de la transmisión oficial retrataron la lógica frustración y preocupación en el rostro del argentino, quien vio la segunda mitad de la práctica abajo del auto y con los auriculares puestos.
Un ensayo accidentado
La falta de rodaje representa un durísimo revés para las aspiraciones de Franco, considerando que venía de alcanzar su mejor rendimiento histórico en la Fórmula 1 tras finalizar séptimo en el Gran Premio de Miami. Para colmo de males, el trazado canadiense se presentó sumamente complejo y cambiante: la tanda estuvo repleta de incidentes y banderas rojas, liderada sorpresivamente por el italiano Kimi Antonelli (Mercedes).
Entre los principales sobresaltos de la sesión, el tailandés Alexander Albon (Williams) protagonizó un insólito choque contra una marmota que lo llevó a impactar directamente contra el muro, mientras que el francés Esteban Ocon (Haas) sufrió un espectacular trompo. Por su parte, el compañero de equipo de Colapinto, Pierre Gasly, logró salvar la ropa de Alpine: si bien sufrió una leve salida de pista en uno de los sectores trabados, pudo continuar en carrera y finalizó en la 16ª posición.
A pesar del frustrante arranque, los antecedentes en Montreal le permiten mantener vivas las esperanzas al piloto pilarense. En la edición de junio de 2025, Colapinto había completado una sólida tarea en este mismo trazado, logrando meterse en la Q2 de la clasificación y cruzando la meta en el 13° puesto. El gran desafío de los ingenieros será contrarreloj, buscando dejar el auto en condiciones óptimas para la clasificación de la Sprint de esta tarde.