Esta convocatoria profundiza el plan de lucha que ATE inició con un paro nacional y movilización al Congreso realizado previamente el martes 9 de diciembre.
ATE calificó la iniciativa del gobierno como una “reforma patronal” que atenta contra los derechos de los trabajadores estatales y busca precarizar sus condiciones laborales.
Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT) también anunció que se movilizará el 18 de diciembre, pero sin adherir a la modalidad de paro nacional general. En su lugar, la CGT convocó a sus regionales a activar en sus respectivos distritos. Con esta decisión, ATE se convirtió en el primer gremio en sumar un paro nacional a la movilización pautada para esa fecha.