El vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, calificó de “lamentables” los ataques verbales que el presidente argentino Javier Milei dirigió contra Luiz Inácio Lula da Silva y advirtió que esa conducta “absolutamente grosera” perjudica a la propia Argentina frente a su principal socio comercial del bloque regional.
Las declaraciones del funcionario brasileño se produjeron tras un encuentro con empresarios en San Pablo y se enmarcan en el fuerte contrapunto diplomático desatado luego de que Milei participara en la proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial opositor. En ese acto, el jefe de Estado argentino tildó a Lula de “presidiario” y “ladrón”, y lanzó duras críticas hacia el juez de la Corte Suprema de ese país, Alexandre de Moraes.
Alckmin remarcó que los mandatarios no deben interferir en los asuntos políticos internos de países vecinos ni inmiscuirse en sus campañas electorales. Además, contrapuso las fricciones políticas con el “momento óptimo” que atraviesa el Mercosur en materia de inserción económica, tras los recientes entendimientos comerciales alcanzados con Singapur, la EFTA y la Unión Europea.
Frente al agravamiento de la tensión bilaterial, el gobierno brasileño activó mecanismos diplomáticos formales al llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocar al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.