En el punto más crítico de la relación bilateral de las últimas décadas, el Gobierno de Brasil resolvió este martes retirar a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, y congelar su retorno a Buenos Aires por tiempo indeterminado. La medida implica una rebaja directa en el estatus de la representación diplomática brasileña, que quedará transitoriamente a cargo de un encargado de negocios.
La determinación de la Cancillería brasileña (Itamaraty) se desencadenó tras la escalada de descalificaciones públicas formuladas por el presidente Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva.
Protesta formal y citación en Brasilia
El anuncio fue formalizado por el canciller de Brasil, Mauro Vieira, quien citó a la sede diplomática en Brasilia al embajador argentino en ese país, Daniel Raimondi. Durante el encuentro, Vieira le hizo entrega de una nota de protesta formal junto a la notificación oficial sobre el freno al regreso de Bitelli a la capital argentina.
La decisión marca un antecedente de extrema gravedad en la diplomacia del Mercosur, dejando el vínculo político e institucional entre los dos principales socios comerciales de la región en un esquema de representación de segundo nivel técnico.