La angustiante y viral búsqueda de un hincha argentino que había desaparecido misteriosamente en el estado de Texas, Estados Unidos, concluyó de la manera menos pensada y desató un verdadero escándalo internacional. Las autoridades policiales norteamericanas confirmaron que el ciudadano argentino, identificado por sus iniciales G.J.M. (57), no fue víctima de un hecho delictivo ni sufrió un accidente vial, sino que se encuentra formalmente detenido en una alcaidía local de la ciudad de Dallas, imputado por el delito de “solicitud de prostitución” tras intentar contratar los servicios de una agente que trabajaba de forma encubierta.
El simpatizante de la Albiceleste había viajado sin compañía desde la Argentina con la meta fija de seguir el fixture de la Selección en la Copa del Mundo 2026. Para abaratar costos y compartir la previa mundialista, el hombre se hospedaba en el hotel La Quinta Inn Six Flags, ubicado en la localidad de Arlington —en las inmediaciones del Dallas Stadium, sede de los encuentros de la Scaloneta ante Austria y Jordania—, compartiendo el establecimiento y la logística con un grupo de compatriotas y un conocido de confianza con el que ya había compartido las travesías de Rusia 2018 y Qatar 2022.
La alarma generalizada entre sus allegados se encendió cuando el hombre dejó de responder los mensajes de texto y las llamadas a su teléfono celular por más de 24 horas. Ante la alarmante falta de precisiones sobre su paradero, el grupo de argentinos con el que convivía en Texas activó una masiva campaña de rastreo civil a través de grupos temáticos de WhatsApp y foros de residentes argentinos en Dallas, difundiendo su fotografía y solicitando datos de urgencia ante hospitales o comisarías fronterizas.
La incertidumbre y el temor se disiparon de golpe cuando el departamento de policía de la localidad texana notificó que el hincha de 57 años estaba bajo estricta custodia judicial. De acuerdo con el reporte oficial, el argentino cayó el pasado martes en una trampa de las fuerzas de seguridad norteamericanas, en el marco de un megaplan de saturación y operativos encubiertos desplegados especialmente en las sedes del Mundial para prevenir y combatir las redes de trata de personas y la explotación sexual. El hincha le ofreció dinero a una mujer creyendo que era una trabajadora sexual, desconociendo que se trataba de una oficial de la ley, y fue esposado de inmediato. Permanecerá recluido en la prisión del condado mientras avanza el trámite penal bajo la estricta legislación del estado de Texas.