En la mañana de este jueves 28 de mayo se desarrolló una nueva audiencia judicial por el crimen de Mariana Calfuquir, la joven asesinada la semana pasada, causa que tiene a los hermanos Juan Julio y Maico Serrano entre los acusados.
Durante la jornada ambos decidieron declarar ante la jueza y brindaron su versión de los hechos ocurridos el día del ataque.
Juan Julio Serrano relató que mantenía una deuda de 250 mil pesos con Uribe y señaló que el conflicto comenzó cuando regresaba de un velorio. De acuerdo a su testimonio, Uribe le reclamó el dinero adeudado preguntándole “¿cuándo me vas a pagar mi plata?” y luego comenzó a dispararle.
Asimismo, indicó que la madre de Uribe salió de la vivienda gritando “estás loco” en medio de la situación y aseguró que luego de los disparos no recuerda con precisión qué ocurrió.
También afirmó que hacía aproximadamente dos meses que no tenía contacto con Uribe y remarcó que no logró observar si había otras personas dentro del vehículo involucrado debido a que tenía vidrios polarizados. En su declaración sostuvo además que Uribe utilizó un arma calibre 9 milímetros y que efectuó tres disparos contra él.
Posteriormente declaró Maico Serrano, quien aseguró no tener antecedentes ni vínculos con el ambiente delictivo. “No pertenezco a este mundo, nunca estuve preso. Tengo una profesión y nunca pensé terminar en este lugar”, expresó visiblemente afectado.
Según su relato, el día del hecho se encontraba en su casa junto a su familia cuando se produjo el enfrentamiento. “Salgo y saludo a Uribe, nunca tuve trato con él”, afirmó. En ese contexto, aseguró que escuchó cuando Uribe pidió que llamaran a su hermano Julio y lanzó amenazas. “¿En cuál pierna querés que le dé el tiro?”, recordó.
Luego, Maico Serrano reconoció haber sido el autor de los disparos posteriores. “No voy a negar que fui el autor de los disparos”, declaró.
El acusado sostuvo que actuó por temor ante la situación y para proteger a su familia, especialmente a sus padres. “Temí por la integridad física de mi familia”, manifestó.
Además, afirmó que nunca tuvo la intención de matar a Calfuquir. “No quise terminar con su vida, sino más bien quería proteger a mi familia”, aseguró.
Durante el interrogatorio del fiscal, Maico Serrano indicó que efectuó dos disparos. Según trascendió en la audiencia, uno de los impactos alcanzó a Calfuquir en la cabeza y otro a Uribe en el abdomen.
La defensa sostuvo que Maico actuó luego de que Uribe disparara previamente contra Juan Julio Serrano y argumentó que el acusado reaccionó por miedo ante el riesgo que corrían su hermano, su padre, quien posee una discapacidad y utiliza silla de ruedas, y su madre.