“Estamos viendo una práctica metódica, con un claro objetivo de evadir la carga tributaria”, señaló Gómez. Según detalló, los productos más frecuentes que se intentan ingresar sin tributar son frutas y verduras, los cuales requieren un seguimiento especial por su impacto en la salud pública.
El funcionario remarcó que el municipio tiene la obligación de garantizar la trazabilidad de los productos: “Debemos saber de dónde vienen, cómo se trasladan y en qué condiciones se acopian en los comercios, que tienen que estar debidamente habilitados”.
Respecto al destino de la mercadería incautada, Gómez explicó que queda intervenida y a disposición del Juzgado de Faltas. “Puede ser devuelta al contribuyente si regulariza su situación, decomisada o incluso destruida. En algunos casos se la ha distribuido en merenderos o vecinales, siempre con productos aptos para el consumo”, aclaró.
Finalmente, el funcionario se refirió a los controles de tránsito en la ciudad, en especial durante los fines de semana. “Lo que venimos notando es una gran cantidad de conductores alcoholizados. Es una batalla permanente en la que trabajamos junto a la Policía del Chubut para prevenir y disminuir hechos lamentables”, subrayó.