De acuerdo al relato de la denunciante, el efectivo habría ingresado a su domicilio en estado de ebriedad, generando una situación de extrema tensión frente a la hija menor de edad que se encontraba en la vivienda. La mujer difundió un video donde se observa el arribo de otros efectivos policiales y la discusión posterior, evidenciando la desprotección que siente al denunciar a un miembro de la misma fuerza.
La publicación incluyó material documental, como actas escolares que darían cuenta del impacto de este entorno violento en la familia. La mayor preocupación de la víctima radica en la inacción estatal: según sus palabras, el denunciado acumularía 45 denuncias previas por situaciones similares, lo que pone bajo la lupa los protocolos de la Policía y la celeridad de la Justicia en Chubut ante casos de violencia de género que involucran a uniformados.