Caputo señaló que el aumento del petróleo (derivado del conflicto en Medio Oriente) impactó directamente en los combustibles y el transporte. A esto se le sumó la estacionalidad de marzo, marcada por el inicio del ciclo lectivo y las subas en educación. Sin embargo, el titular de Hacienda descartó que esto marque una tendencia negativa a largo plazo.
“No puedo estar más optimista. Se vienen realmente los mejores 18 meses de la Argentina de las últimas dos décadas”, sentenció el ministro. Para respaldar su visión, Caputo destacó el comportamiento atípico de los mercados locales frente a las crisis externas: resaltó la suba de los bonos, la caída del riesgo país y el fortalecimiento de la moneda frente al dólar, calificándolo como una “rareza” positiva para la historia argentina.
Para el Gobierno, marzo representaría el último “pico” antes de una baja consolidada. El ministro subrayó que la decisión política de mantener el equilibrio fiscal es innegociable y que los resultados comenzarán a verse con mayor claridad a partir del segundo trimestre del año.