En el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, Néstor Gallardo es sinónimo de compromiso. Licenciado en Bioimágenes con una trayectoria que comenzó en 1985, hoy es reconocido por sus colegas en el marco del Día del Licenciado en Bioimágenes.
“Yo he trabajado tantos años, desde el ‘85 hasta ahora, siempre atendiendo las necesidades del paciente”, expresó Gallardo con emoción. Su historia comenzó en Caleta Olivia, donde estudiaba para ser auxiliar de enfermería. “Ahí me gustó la atención en imágenes, pedí el cambio e hice la formación en La Plata”, recuerda.
A lo largo de su carrera, vivió múltiples desafíos. “No siempre tuvimos el equipamiento necesario. Hemos pasado por muchas situaciones donde no había recursos, pero siempre cumpliendo con los requerimientos del paciente”, señaló.
Gallardo destaca la importancia del diagnóstico rápido y la atención humana. “La prioridad es que el paciente se vaya conforme, bien atendido y con un diagnóstico certero. En el caso de los niños, por ejemplo, se requiere un cuidado especial, hay que considerar cada detalle.”
A pesar de las dificultades, su vocación sigue intacta: “Volvería a elegir esta profesión. La bioimagen es una herramienta clave para cuidar la salud”.