La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) rompió el silencio y presentó un reclamo formal ante la FIFA para exigir una investigación exhaustiva y detallada sobre presuntas amenazas e incidentes de seguridad que afectaron tanto al plantel profesional como a los aficionados e hinchas que viajaron a apoyar al equipo.
El reclamo apunta a esclarecer las graves fallas de coordinación y protección que sufrió la delegación. Entre los hechos denunciados por los directivos de la FEF se destacan un sorpresivo retraso de más de tres horas en los traslados logísticos y el constante hostigamiento de multitudes locales en las inmediaciones del hotel de concentración, donde se arrojaron fuegos artificiales durante la noche con el claro objetivo de impedir el descanso de los futbolistas antes del decisivo encuentro. Asimismo, la federación remarcó que una vez terminado el partido (que finalizó con una derrota ecuatoriana por 2-0), tanto los hinchas de la “Tri” como la prensa acreditada sufrieron agresiones físicas y el lanzamiento de diversos objetos y líquidos por parte de parciales locales.

A través de su comunicado oficial —difundido originalmente en sus canales institucionales—, la FEF dejó en claro que recurrir al máximo organismo del fútbol mundial “es el canal correcto y oficial para esclarecer cualquier situación relacionada con un encuentro de esta magnitud”. El escrito sirvió también para llevar transparencia a otros ejes operativos del seleccionado, aclarando que, una vez finalizada la participación deportiva, se le brindó total libertad y facilidades a cada uno de los jugadores para trasladarse hacia sus destinos de preferencia.
Finalmente, el documento de la federación ratificó el fin de ciclo tras la salida del director técnico Sebastián Beccacece, anunciando el inicio inmediato y prioritario de gestiones para contratar un nuevo cuerpo técnico orientado a liderar un “proyecto competitivo de mediano y largo plazo”. De cara al futuro, la entidad reafirmó su compromiso de fusionar la experiencia internacional del plantel actual con los proyectos de formación de jóvenes talentos bajo la premisa de que “el mejor fútbol ecuatoriano, todavía, está por escribirse”.