El móvil de Nuestras Mañanas recorrió la zona del accidente ferroviario en la playa de Km 3 en donde está señalizado con un cartel.
El 12 de julio de 1960, cerca de las 19, un choque frontal entre dos formaciones ferroviarias conmocionó a Comodoro Rivadavia. El accidente ocurrió en la zona costera de Kilómetro 3, cuando un coche que venía desde Sarmiento perdió los frenos e impactó contra una autovía que había partido de la estación central hacia la zona norte. El saldo fue de tres personas fallecidas y numerosos heridos, algunos de gravedad.

Según los registros de la época, el coche Ganz número 3 regresaba de Sarmiento después de haber sido sometido a reparaciones. A bordo viajaban el mecánico Diego Marinado y su ayudante, Vicente Millanier, quienes supervisaban el funcionamiento de la unidad. Sin embargo, al llegar al tramo descendente entre Escalante y Comodoro, los frenos dejaron de responder y la formación comenzó a ganar velocidad sin posibilidad de detenerse.
En aquellos años no existían los sistemas de comunicación actuales. Se intentó advertir a la estación central para evitar la salida de la autovía que circulaba hacia la zona norte, pero el aviso no llegó a tiempo.
Un impacto que destruyó los vagones
La otra formación transportaba a trabajadores y empleados de comercio que regresaban de su jornada laboral. Ambas unidades terminaron chocando de frente en Kilómetro 3. La violencia del impacto fue tal que la autovía fue desplazada aproximadamente 200 metros y su interior quedó prácticamente destruido, con asientos convertidos en astillas y pasajeros heridos entre los restos.

Tras el choque, numerosos vecinos se acercaron para colaborar con las tareas de rescate. La tragedia permaneció durante meses en la memoria de la comunidad y dejó secuelas en sobrevivientes y familiares de las víctimas.
Una cruz para mantener vivo el recuerdo
El 12 de julio de 2021, al cumplirse 61 años del accidente, el Municipio de Comodoro Rivadavia y la Asociación Vecinal de Kilómetro 3 realizaron un homenaje en el lugar. Allí, una cruz construida con antiguos rieles señala el sitio donde ocurrió la colisión.
El accidente también quedó asociado al principio del fin del sistema ferroviario local. En 1977 se deshabilitó el servicio de larga distancia hacia Sarmiento y, en 1978, cerraron los ramales suburbanos. Décadas después, en 1999, los restos ferroviarios fueron vendidos como chatarra.

Hoy, la memoria de los sobrevivientes, los testimonios históricos y la cruz de rieles mantienen vivo el recuerdo de aquella noche de julio de 1960, cuando una falla mecánica y una comunicación que no llegó a tiempo terminaron en una de las tragedias ferroviarias más dolorosas de Comodoro Rivadavia.
