A lo largo de sus 95 años de recorrido, el conjunto auriazul supo forjar una rica historia deportiva respaldada por la conquista de nueve títulos en la Primera División A de la liga local. Su primera gesta oficial data de 1937, aunque fue en 1951 cuando escribió una de sus páginas más gloriosas al consagrarse campeón de la máxima categoría con un plantel integrado íntegramente por futbolistas formados en las divisiones inferiores de la institución.
“Hoy a las 19 horas vamos a estar haciendo un agasajo para todos los que quieran formar parte” dijo en dialogo con Carlos Omar en Radio del Mar, el prisidente del Club Oeste, Alejandro Henny. “La ilusión no la perdemos, estamos atrás de eso, ese anhelado sintético, cuesta mucho llegar a Valle C, se hace cuesta arriba, en infraestructura, el Club ya vendría a estar en condiciones, solo esperamos el sintético” expresó el presidente de la entidad a la espera de la cancha de césped sintético que hace tiempo le prometieron al Club, uno de los más históricos en la ciudad.
Más allá de los logros en el campo de juego, el crecimiento de Oeste Juniors estuvo históricamente ligado al trabajo incansable de sus dirigentes, familias, colaboradores y vecinos. Ante cada momento de dificultad o reconstrucción institucional, la labor desinteresada en el buffet, la preparación de la indumentaria y el apoyo incondicional detrás del alambrado del mítico campo de juego del barrio Valle C resultaron fundamentales para sostener en pie el sueño de sus fundadores.
En la actualidad, la institución reafirma su compromiso social y deportivo manteniendo intacta la premisa de promover el deporte infantil y juvenil en la zona norte. Con el recuerdo latente de los pioneros que marcaron el camino y la vista puesta en los desafíos futuros, la familia de Oeste Juniors celebra noventa y cinco años siendo símbolo de identidad, esfuerzo y pasión barrial en el deporte patagónico.



