El abogado de la familia Del Boca, Juan Pablo Fioribello, calificó la imagen como “tremenda” y aseguró que “algo pintado de esa forma por una nena no se puede inventar”. El informe psiquiátrico que acompaña el dibujo incluye testimonios estremecedores de Anna, donde describe su infancia como una “tortura” y relata situaciones de humillación y abuso que habrían comenzado a los cuatro años.

La controversia por el sobreseimiento
A pesar de la contundencia de los relatos clínicos y los dibujos periciales, la situación legal de Ricardo Biasotti es distinta. El empresario fue sobreseído por la Justicia en la causa de abuso sexual iniciada por su hija.
Es importante aclarar que, en términos judiciales, el sobreseimiento no siempre implica una declaración de inocencia absoluta, sino que en este caso se basó en la falta de pruebas concluyentes para elevar la causa a juicio oral. La jueza de la causa consideró en su momento que los peritajes y testimonios, aunque graves, no lograban romper el estado de duda para condenar al acusado. Para el entorno de Biasotti, esto reafirma su inocencia; para la querella, es una muestra de las fallas del sistema para proteger a las víctimas de abuso intrafamiliar.
Un vínculo roto
Fioribello desmintió cualquier intento de revinculación por parte de Biasotti: “Anna tiene el mismo celular desde los 10 años y no tuvo ni un solo llamado de contacto de parte de él. Jamás”. Mientras tanto, la difusión de estas pericias vuelve a poner el foco en el trauma de una joven que asegura haber crecido bajo la sombra del desprecio de su propio padre.