El precio internacional del petróleo registró un fuerte avance este lunes, impulsado por la reactivación de los ataques militares entre Estados Unidos e Irán. La escalada de violencia encendió las alarmas globales ante la posibilidad de un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave para el suministro mundial de crudo que Teherán amenazó con cerrar y sobre el cual el mandatario estadounidense, Donald Trump, ordenó un bloqueo preventivo. En este contexto, el barril de Brent —referencia en el mercado europeo— trepó un 7% para situarse en USD 83,02, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) acompañó la tendencia cotizando sobre los USD 78.
La tensión geopolítica se disparó luego de que el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) informara sobre una ofensiva contra posiciones iraníes. De acuerdo con Washington, la operación —autorizada por Trump— buscó neutralizar la capacidad de Teherán para hostigar buques comerciales, tras un ataque registrado el fin de semana contra un portacontenedores de bandera chipriota. Como contraofensiva, la Guardia Revolucionaria de Irán ejecutó ataques hacia bases militares norteamericanas ubicadas en Kuwait, Jordania y Bahréin, consolidando un escenario de extrema incertidumbre en la principal región exportadora de hidrocarburos.
Este nuevo pico de violencia desmoronó la efímera tregua que los mercados venían celebrando desde principios de mes. Apenas el pasado 2 de julio, un principio de acuerdo entre las naciones involucradas había logrado descomprimir la cotización del Brent hasta los USD 70,38. Sin embargo, la reanudación de las hostilidades truncó las expectativas de paz y reavivó la volatilidad financiera internacional.
El impacto de la crisis de seguridad no tardó en trasladarse a la economía global. Los futuros de las principales bolsas de Wall Street operaron a la baja antes del inicio de la rueda, al tiempo que en Asia predominaron los números rojos. El nerviosismo bursátil golpeó con especial dureza al índice surcoreano Kospi y arrastró a gigantes tecnológicos de la región, como las firmas de semiconductores Samsung Electronics y SK Hynix, que reportaron caídas significativas.