Gustavo Velázquez, oriundo de Comodoro Rivadavia y actualmente radicado en Siberia, vivió de cerca los efectos del sismo más fuerte registrado en la región en los últimos 73 años. El terremoto de magnitud 8.8 sacudió este lunes la península de Kamchatka, al este de Rusia, una zona conocida tanto por su actividad sísmica como por su alta concentración de volcanes.
“Fue muy fuerte, duró cerca de un minuto. Es el más grande que ocurre en más de siete décadas”, contó Velázquez en diálogo con Radio del Mar. “Lo positivo es que no hubo heridos, solo daños materiales. Se activaron los protocolos enseguida y se evacuó a tiempo en las zonas costeras”, explicó.
La península de Kamchatka se encuentra más cerca de Japón que de Alaska, y es una región acostumbrada a los movimientos telúricos. Sin embargo, este evento fue excepcional. “Me desperté a las 7 de la mañana con muchos mensajes preguntando qué había pasado. Rusia es muy extensa, pero esto fue en el extremo este, cerca del Pacífico”, detalló.
Gracias a los sistemas de alerta temprana, se logró evacuar también a comunidades en Japón, donde se temía el impacto de posibles olas. “Los vuelos de reconocimiento se hicieron rápidamente, y la situación quedó bajo control. Acá la gente está preparada para estos eventos, pero no deja de impresionar por la magnitud”, concluyó.