Estudiantes de sexto año y docentes de la Escuela 7715, institución con orientación en Ciencias Naturales, llevan adelante una serie de proyectos destinados a generar soluciones frente a distintas problemáticas de la comunidad, con una mirada puesta en el triple impacto: ambiental, social y económico.
“Estos proyectos que estamos llevando en la escuela tienen que ver con la búsqueda de soluciones para la ciudad”, destacaron desde el establecimiento, donde los alumnos aplican conocimientos adquiridos en el aula y desarrollan nuevas herramientas a partir de la investigación y la experimentación.
Uno de los proyectos está enfocado en la obtención de agua atmosférica mediante condensación. La estudiante Milagros Aguirre explicó que la iniciativa surgió a partir de la problemática de los cortes de agua que atraviesa Comodoro Rivadavia.
“El proyecto se basa en la obtención de agua atmosférica a través de la condensación. A partir de este dispositivo podemos producir aproximadamente 0,5 milímetros de agua cada cuatro horas”, detalló en diálogo con Del Mar Digital.
Si bien aclaró que el agua obtenida “no es potable”, señaló que puede utilizarse para distintos fines, como tareas sanitarias o riego. Actualmente el equipo continúa en una etapa experimental y busca incorporar mejoras al dispositivo.
Además, destacó el proceso de aprendizaje detrás del proyecto: “Hubo una investigación para poder hacer el dispositivo. Venimos fuera del horario de clases, aprendimos a soldar y otras actividades que antes no sabíamos hacer. Está realizado con materiales reciclados”.
Otro de los trabajos desarrollados por los estudiantes es la valorización de la especie invasora Undaria pinnatifida, conocida como wakame. La alumna Sheila Cerdá explicó que el objetivo es transformar esta problemática ambiental en una oportunidad mediante la elaboración de productos sustentables.
“La Undaria pinnatifida es un alga originaria de Japón que llegó a las costas patagónicas a través del agua de lastre de los barcos. Sus esporas se fueron dispersando por las corrientes marinas y, al no tener depredadores naturales, se expandió rápidamente”, explicó.
Según indicó, esta especie invasora posee alginatos que actualmente son utilizados en industrias como la farmacéutica y alimentaria, por lo que el proyecto busca encontrar alternativas para aprovechar sus propiedades y reducir su impacto en el ecosistema marino.
Por otra parte, los estudiantes también desarrollaron “Mente en Juego”, una herramienta pensada para facilitar el aprendizaje de matemática en alumnos de nivel primario y primeros años del secundario.
La iniciativa surgió al observar las dificultades que muchos estudiantes presentan al momento de realizar operaciones básicas. “Nos dimos cuenta de que a muchos compañeros les cuesta porque a veces la clase es complicada, pierden el interés o tienen miedo a equivocarse”, explicaron.
La propuesta consiste en una calculadora matemática elaborada con materiales reciclados, diseñada para que los chicos puedan aprender de una manera más sencilla y dinámica.
Desde la Escuela 7715 destacaron el compromiso de los alumnos, quienes además de adquirir conocimientos técnicos, desarrollan habilidades vinculadas al trabajo en equipo, la investigación y la búsqueda de soluciones concretas para su comunidad.