Incorporado a principios de los 90, el Bala fue mucho más que un transporte. Con sus 12 camas, mesas de cartas y televisores, fue el escenario de miles de anécdotas bajo el mando del recordado “Jacka” Ingram al volante. “Es parte de la gran historia del club. No hay hincha de Gimnasia que no lo recuerde; era algo muy vistoso y representativo”, destacó Pablo Ivanoff, presidente de la institución.
La recuperación tiene un tinte especial: los protagonistas de la restauración serán los alumnos de los cursos superiores del Colegio Provincial Nº 749. Bajo la supervisión de docentes, los estudiantes de 6to y 7mo año trabajarán sobre el motor de gran porte y los sistemas complejos del vehículo, enfrentándose a desafíos técnicos reales.

Emanuel Viegas, director de la escuela técnica, subrayó la importancia pedagógica de la iniciativa, que permitirá a los jóvenes aplicar sus conocimientos en un proyecto con un fuerte peso emocional para la comunidad. La primera etapa estará centrada en la puesta a punto mecánica para lograr que, tras años de inactividad, el motor del Bala vuelva a rugir.
Información: Gimnasia Comodoro.