A través de un documento titulado “Rechazamos la reforma laboral regresiva y precarizadora”, la Confederación General del Trabajo (CGT) formalizó su postura contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno Nacional. Según la central obrera, la iniciativa no apunta a modernizar el empleo, sino que constituye “un ataque directo” a los derechos de los trabajadores bajo una visión que considera al trabajo como “un costo a reducir”.
La CGT advirtió que la sanción de la ley implicaría una pérdida significativa de derechos individuales. Entre los puntos más cuestionados, señalaron:
- Fraccionamiento de vacaciones y limitación en la base de cálculo de las indemnizaciones.
- Salarios variables sujetos a criterios unilaterales del empleador.
- Contratos precarios y jornadas extendidas, que no generarían empleo genuino.
La organización también alertó que la reforma compromete el financiamiento del sistema previsional y profundiza la informalidad y la dualidad del mercado laboral.
Además, desde la central sindical remarcaron que la afectación sería aún mayor en el ámbito colectivo. Denunciaron que el proyecto busca “limitar la acción gremial, atomizar organizaciones y vulnerar la libertad de representación”. Además, afirmaron que el Gobierno pretende reducir el poder de negociación de los sindicatos.
En esa línea, el documento remarca: “El llamado ‘costo argentino’ no son los salarios ni los derechos laborales, sino la especulación financiera, el industricidio y las políticas que desalientan la inversión productiva”, acusando al Ejecutivo de beneficiar al capital financiero en detrimento del trabajo.
Por último, la CGT anunció un plan de acción y resistencia sindical en todos los frentes ante lo que consideran un escenario de exclusión y crisis. Sin embargo, plantearon la posibilidad de construir un “nuevo contrato social”, basado en un diálogo genuino que incluya a trabajadores informales y de plataformas digitales, garantizando protección social y registración laboral.
El comunicado finaliza con una consigna contundente: “Ni un paso atrás”, reafirmando que el trabajo digno debe ser el eje del desarrollo y la justicia social en la Argentina.