El Torneo Nacional de Clubes Adultos “C” de handball llena de acción los gimnasios de Comodoro Rivadavia, y el protagonismo local no se limita únicamente a los equipos que compiten sobre el 40×20. En una muestra del constante desarrollo y jerarquía del arbitraje federativo de la ciudad, Agustín Gatti y César “Chino” Benítez integran el cuadro oficial de jueces designados por la Confederación Argentina de Handball (CAH) para conducir los encuentros del certamen.
La emoción de dirigir con su público en las tribunas marca un condimento especial. “La verdad que estamos superemocionados. Para mí, por lo menos, es algo superloco porque el año pasado jugué este torneo, pero como jugador, y ahora estar en otro rol totalmente distinto es supergratificante. Que nos tengan en cuenta por el laburo que venimos haciendo en estos últimos torneos nos pone muy contentos”, señaló Agustín Gatti.
Crecimiento y formación arbitral
Por su parte, César Benítez – jefe de árbitros de la Asociación Comodorense- hizo hincapié en el largo proceso técnico y formativo que precede a este presente: “Hay un trabajo en el fondo que es muy largo y muy duro. Venimos acarreando torneos con Agus hace rato y sumando de a poco para estar en la nómina nacional. Cuando nos enteramos de este Nacional era duro porque sabíamos que teníamos que estar a la altura. A nivel local se viene trabajando mucho con la escuela de árbitros y venimos a full”.
Respecto a los objetivos inmediatos, la dupla comodorense remarcó la importancia del aprendizaje continuo junto a colegas de mayor rodaje: “La meta es cerrar la semana de la mejor manera, seguir creciendo con las devoluciones y el laburo diario en cancha, y aprender de otros árbitros muy buenos con los que nos cruzamos en estas designaciones. Después quedará cerrar el año con la liga local y el Súper 4”, puntualizó Gatti.
El esfuerzo familiar detrás de la profesión
El arbitraje de alto rendimiento conlleva un costo invisible que Benítez no dudó en reconocer, visiblemente emocionado: “Es complicado. Son semanas enteras en las que uno deja a su familia y le queda toda la carga a la mamá. A veces me quieren matar o echar de la casa, pero se la re bancan y les mando un beso gigante. Es difícil explicar todo el trabajo y el tiempo que se invierte, más cuando hay una criatura en casa”.
De esta manera, el handball comodorense consolida no solo a sus planteles de competencia, sino también a una camada arbitral que ratifica su proyección y nivel en la máxima escena nacional.