En el marco de un conjunto de juicios por ejecución fiscal, la Justicia ordenó un embargo general sobre las cuentas bancarias de la aerolínea low cost Flybondi por una suma cercana a los $1.500 millones. La medida cautelar fue promovida por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ante los Juzgados Federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias N°1, 2 y 4 con el fin de asegurar el cobro de deudas impositivas acumuladas por la firma.
El monto original reclamado por el organismo recaudador asciende a $1.256 millones, cifra que se aproxima a los $1.500 millones al sumar los intereses y las costas judiciales del proceso. El grueso del pasivo corresponde a retenciones del Impuesto a las Ganancias que superan los $915 millones, sumado a más de $207 millones en retenciones de IVA y $133 millones por el impuesto a los Bienes Personales. La traba judicial no implica la paralización inmediata de las operaciones, sino la inmovilización de fondos para cubrir el acreedor fiscal.
Este revés financiero profundiza la delicada situación operativa y comercial que enfrenta la compañía. A raíz de inconvenientes con su flota y contratiempos con los contratos de leasing de las aeronaves, se estima que la empresa canceló más de 2.500 vuelos entre mediados de 2025 y mayo de 2026, generando repetidos inconvenientes a miles de usuarios.
A la par del frente tributario, la empresa afronta serias tensiones en el plano laboral. Más de 700 exempleados mantienen reclamos activos por salarios atrasados e indemnizaciones pendientes tras esquemas de retiro voluntario, en un contexto donde no se descarta la posibilidad de que la aerolínea solicite la apertura de un concurso preventivo de acreedores para reordenar sus pasivos.