En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer, Lucía y Celinda Luengo compartieron sus experiencias como pacientes oncológicas y sobrevivientes de la enfermedad. Ambas destacaron la importancia de los controles médicos periódicos, la detección temprana y el acompañamiento durante los tratamientos. Además, pusieron en valor la atención de CABIN y el rol de la actividad física en el bienestar.
Lucía Luengo contó que detectó el cáncer el año pasado durante un control médico anual. A partir de su experiencia, remarcó la necesidad de sostener los chequeos de rutina y no postergarlos, ya que permiten identificar la enfermedad a tiempo e iniciar el tratamiento correspondiente.
“Es importante concientizarnos sobre la necesidad de hacer los controles, porque lo podés tratar a tiempo”, expresó. También destacó que pudo realizar su tratamiento en Comodoro Rivadavia, tanto en CABIN como en otra clínica local, y valoró la posibilidad de recibir atención en su propia ciudad.
En ese sentido, insistió en la importancia de que las mujeres se cuiden, mantengan sus controles al día y realicen actividad física. Para Lucía, participar de estos espacios de concientización también representa una oportunidad para acompañar a otras personas que atraviesan situaciones similares.
La jornada tuvo un significado especial para ambas hermanas, ya que Celinda había atravesado la enfermedad antes que Lucía. Según explicó Lucía, en sus casos el cáncer estuvo relacionado con factores hormonales y no con una causa genética. De todos modos, remarcaron la importancia de prestar atención a los antecedentes familiares y seguir las indicaciones médicas.
El valor de la detección temprana y el acompañamiento
Por su parte, Celinda Luengo relató que desde 2022 transita su recuperación del cáncer. Si bien inicialmente recibió atención en Buenos Aires, luego continuó todo su tratamiento en CABIN, institución de la que actualmente es paciente.
En su testimonio, destacó la calidad de los profesionales y la contención que recibió durante el proceso, tanto desde la atención médica como a través del acompañamiento psicológico y los grupos de apoyo.
“Tenemos contención psicológica y muchísimos grupos que te acompañan en esta etapa que a uno le tocó vivir”, señaló, al poner en valor la importancia de contar con una red de apoyo durante el tratamiento.
Celinda también reconoció que nunca imaginó que su hermana atravesaría una experiencia similar y expresó la emoción de poder compartir juntas la jornada. Su mensaje estuvo dirigido especialmente a las mujeres que enfrentan la enfermedad o que todavía no se realizaron los controles correspondientes.
“Que no se queden las mujeres, que no está todo perdido”, manifestó. Además, sostuvo que la participación en este tipo de actividades es una manera de acompañar a quienes están atravesando la enfermedad y recordar a quienes no pudieron superar el cáncer.
Las experiencias de Lucía y Celinda reflejan la importancia de la prevención, los chequeos periódicos y el acceso a la atención médica. En una fecha destinada a generar conciencia, ambas coincidieron en que la detección temprana puede marcar una diferencia y que el acompañamiento profesional y emocional resulta fundamental durante todo el proceso.