La Policía de la Seccional Quinta de Policía y la Brigada de Investigaciones junto al Ministerio Público Fiscal intervienen en la noche del jueves en un inquilinato de la calle Barceló al 600 entre Kennedy y La Razón del barrio Puyerredón en donde un ataque a balazos culminó en un nuevo homicidio en Comodoro Rivadavia.
La víctima es un hombre de nacionalidad dominicana, que se convirtió en el blanco del 11° homicidio en lo que va del año en la ciudad. Mientras que una mujer resultó herida y debió ser hospitalizada de manera urgente.

La Policía logró la detención de dos sospechosos en las inmediaciones del ataque a balazos y el secuestro de un utilitario en el que se movilizaban dos hombres.
La hipótesis es que la víctima habría sido baleado en medio de una discusión por una deuda. Según los testimonios habría llegado armado a cobrar una deuda, pero en el intento, le quitaron el arma y lo mataron a balazos. El lugar se encuentra delimitado con cintas de peligro, y ya trabajan en el lugar Policía Científica y el jefe de la Unidad Regional Cristian Mulero que ya adelantó que no hablará en el lugar del hecho, sino que recién lo hará este viernes en conferencia de prensa.
Al lugar, llegaron familiares de la víctima y también distintas secciones especiales de la Policía para resguardar la escena del hecho.
Según las fuentes consultadas por Del Mar Digital, el ataque ocurrió en un inquilinato de Barceló al 600. En el lugar, una mujer de 30 años de nacionalidad dominicana identificada como – J. E. H.- fue baleada en el tobillo de la pierna izquierda. En ese ataque en el que se cobraba una presunta “deuda”, el hombre que habría portado el arma fue baleado por otro hombre que salió en defensa de la mujer baleada. El homicida, habría forcejeado con el hombre que estaba armado y le quitó el arma para luego balearlo. La víctima sería también de nacionalidad dominicana, y por lo que se supo perdió la vida en el interior del domicilio, en la entrada a la casa. La escena del hecho, era un reguero de sangre después del ataque a balazos.
En el lugar trabajaron además del jefe de Unidad Regional, el segundo jefe Andrés Ávila, y el jefe de fiscales, Cristian Olazabal.