El incidente se desencadenó en la curva diez cuando la KTM de Pedro Acosta experimentó una falla mecánica imprevista. La maniobra perjudicó directamente a Márquez, quien perdió por completo el control de su Ducati y salió despedido de forma violenta, golpeando duramente contra el asfalto. La gravedad del impacto quedó reflejada en un detalle estremecedor que encendió las alarmas en el paddock: el visor de su casco se desprendió por completo y voló tras el choque.
Un milagro en la pista
Tras el impacto, la Ducati del español comenzó a desintegrarse en el aire y las piezas salieron despedidas hacia la trayectoria de los demás corredores. Uno de los neumáticos de la moto impactó de lleno contra el italiano Fabio Di Giannantonio, provocando su inmediata caída. El corredor de la escudería VR46 se salvó de milagro, ya que la cubierta pasó a escasos centímetros de su cabeza.
Los servicios de emergencia ingresaron rápidamente a la pista en ambulancia para asistir a un Márquez que, afortunadamente, permaneció consciente en todo momento. Tras una primera evaluación en el centro médico del autódromo, el cuerpo de profesionales decidió derivarlo a una clínica de Barcelona para realizarle estudios más exhaustivos y descartar lesiones internas o fracturas de gravedad.
La carrera debió ser reanudada posteriormente a un total de 13 vueltas. Sin embargo, los nervios dominaron la jornada: segundos después de la segunda largada, un nuevo choque múltiple que involucró a tres pilotos volvió a interrumpir la competencia, coronando un domingo accidentado y caótico para la máxima categoría del motociclismo mundial.