La medida, que afecta principalmente a observadores de estaciones meteorológicas y personal técnico de distintas regiones del país, desató fuertes protestas gremiales y momentos de mucha tensión en la sede central del organismo.
En medio de este escenario de conflicto, la cuenta oficial de los trabajadores organizada bajo el lema Somos SMN difundió un emotivo video que refleja el impacto humano de las cesantías. En las imágenes se observa la despedida de Vero, una trabajadora técnica del organismo que, tras ser notificada de su desvinculación, registró su último día de trabajo retirándose de su oficina.
“Hablame de amor hacia un lugar”
El caso de la trabajadora generó una inmediata ola de solidaridad en las redes sociales tras conocerse su historia familiar y su profundo arraigo con la institución. “Me dejaron sin piernas, yo vivía para la institución, otra cosa no tenía en mi vida”, expresó la mujer en un desgarrador descargo público.
Vero reveló que su ligazón con el organismo data desde su más tierna infancia y que representa un legado familiar directo: “Meteorología lo hago desde mis dos años de edad. Me hacen sentir nuevamente el duelo de mi padre, que también trabajó más de 50 años, a luz y sombra como yo”.

En su mensaje, la trabajadora recordó el rol estratégico que cumplieron durante la emergencia sanitaria global y cuestionó la falta de sensibilidad en los criterios de recorte del Ministerio de Defensa: “He sobrevivido a la pandemia como muchos, y ahí sí éramos imprescindibles. Muy injusto todo. Lo único que necesito es trabajar”.
Alerta por el servicio y la seguridad aérea
Desde los sectores gremiales y técnicos del SMN advierten que este recorte en la planta de empleados (que se suma a más de 200 bajas registradas desde el inicio de la actual gestión), atenta directamente contra la recolección de datos en tiempo real.
Según denunciaron los representantes de ATE, la drástica reducción de observadores humanos en las 130 estaciones del país no puede ser reemplazada de forma inmediata por sistemas automáticos, lo que pone en riesgo la precisión de las alertas climáticas y, de forma colateral, la seguridad de la navegación aérea en los aeropuertos de todo el territorio nacional.