A 48 horas de la tragedia aérea que conmocionó a las redes, Ricardo Prim, el padre del youtuber Gaspar Prim Díaz (“Gaspi”), rompió el silencio y sembró fuertes dudas sobre las causas que provocaron la colisión de los dos helicópteros en el barrio de Recreio dos Bandeirantes, en Río de Janeiro. El hombre descartó inicialmente la hipótesis de una falla casual y vinculó el episodio con un posible ataque intencional debido a las dinámicas del hecho.
En una entrevista concedida al diario Clarín, Prim fue tajante al ser consultado sobre el avance de las pericias en territorio brasileño: “No se sabe si fue un accidente o un atentado. Yo no conocía al cantante norteamericano que estuvo con él, Oliver Tree, pero me hacen llegar muchos datos y yo creo que no fue un accidente. Para mí fue un atentado”, manifestó visiblemente afectado por el desenlace del siniestro que se cobró la vida de seis personas.
El hombre relató el profundo impacto emocional que atraviesa la familia desde el mediodía del domingo, momento en que fueron notificados sobre el deceso del joven de 23 años. “Es mi hijito. El dolor que uno siente cuando pierde un hijo, sobre todo un hijo como él, no se explica. Se me va a hacer muy difícil vivir sin él, sabiendo que no está. Me enteré al mediodía del domingo y no caigo del todo”, describió de manera desgarradora, al tiempo que recordó la infancia del influencer en la ciudad chubutense de Puerto Madryn, donde atiende una librería a la que los vecinos se acercaron en masa para dejar flores: “En cada abrazo que me dan, siento que me abraza Gaspi”.
Durante la evocación de los primeros años de vida del realizador audiovisual, su padre remarcó la temprana inclinación artística que manifestaba en la provincia antes de consolidarse en Buenos Aires. “Estaba mucho acá en la librería de chiquito. Siempre vi creatividad en él. Cuando era chico yo decía que iba a ser director de cine. Veíamos las películas de Batman juntos. Siempre fue un chiquito muy inteligente y muy sensible”, señaló. En última instancia, Prim rechazó de manera rotunda las versiones informales surgidas en las plataformas virtuales sobre los hábitos de su hijo: “Hay mucha gente rota, ignorante y mala persona. Hay mucho tarado que habla mal de él “, sentenció.