Las dos compañías a cargo de la concesión hidrocarburífera en el yacimiento Sea Lion, al norte de las Islas Malvinas, salieron este viernes al cruce de los anuncios formulados por el presidente Javier Milei durante su última cadena nacional. A través de un comunicado conjunto, la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum desestimaron el impacto de las advertencias legales de Argentina y ratificaron la continuidad de sus operaciones.
En el texto emitido en respuesta al mensaje oficial del Ejecutivo argentino, ambas corporaciones sostuvieron que sus licencias fueron otorgadas de forma legítima por la administración colonial de las islas con el “apoyo total y continuo del Gobierno británico”. A su vez, indicaron que no prevén que las medidas legales y regulatorias impulsadas por Argentina generen “efectos materiales” ni retrasos sobre el calendario pautado para avanzar hacia la fase de extracción comercial.
El pronunciamiento responde de manera directa al paquete de decretos y proyectos de ley anunciados por Milei para endurecer la Ley 26.659, mediante los cuales se busca sancionar e inhabilitar administrativamente y penalmente a directivos, accionistas y proveedores vinculados a la explotación del crudo en la plataforma continental argentina, además de bloquear su acceso a operatorias locales y al RIGI. Tanto Rockhopper (en 2013) como Navitas (en 2022) ya cuentan con antecedentes de sanciones y declaraciones de clandestinidad por parte de la Secretaría de Energía de la Nación.
A pesar del tono desestimatorio de su comunicación corporativa, el anuncio gubernamental impactó de inmediato en las plazas bursátiles: las acciones de Rockhopper registraron caídas de hasta un 10% en la Bolsa de Londres antes de moderar la baja en torno al 5%, mientras que los activos de Navitas cedieron cerca de un 2% en la Bolsa de Tel Aviv. El desarrollo de Sea Lion involucra 314 millones de barriles en reservas probadas y probables y requiere un desembolso proyectado de casi USD 4.000 millones a lo largo de un horizonte de 30 años.